Extrañas conclusiones.
Hay gente que me entiende mejor que otra, gente con las que coincido completamente, gente que me entiende al 100% y a la que no necesito decirle nada para ser entendido, para que visualice mi alma, pero no hay nadie tan extraño como Ricardo.
Aparentemente somos tan diferentes, que no sabría por donde empezar, opiniones, amigos, actos, tantas cosas nos alejan... y sin embargo siempre está ahí.
Intenta escucharme, nunca emite un juicio contundente y aunque piense seriamente que me equivoco no valorara hasta esa posibilidad hasta que yo me haya tropezado con mi propio camino.
Realmente es un placer tener a gente así, aunque seamos lo más diferente que se haya visto sobre la faz de este hermoso planeta llamado Tierra.
0 comentarios